La Terma romana es un habitáculo prefabricado en material acrílico
o bien construido en obra en el que se crea un ambiente con objeto de conseguir
un alto grado de sudoración con una mínima alteración
del ritmo cardíaco. La sesión de terma se puede realizar diariamente
y las contraindicaciones son casi inexistentes. La utilidad terapéutica
de este baño térmico es muy similar a la del baño de
vapor aunque con un ambiente distinto, donde no hay vapor, ya que se incide
en la eliminación de impurezas a través del sudor. Produce
un estado emocional estable y reduce de forma notable los estados de ansiedad,
trastornos nerviosos, estrés y procesos depresivos.
BENEFICIOS
- Distensión Nerviosa. Relajación.
- Dilatación ramificaciones respiratorias. Oxigenación.
- Humidifación vías respiratorias. Suavización.
- Vaso dilatación periférica. Estimulación de la circulación.
- Limpieza de toxinas de la piel. Sudoración.
- Evita resecación de la piel.
- Retrasa aparición de arrugas.
- Hidrata la piel y le da mayor tersura, suavidad y belleza.
COMO
TOMAR LA TERMA ROMANA:
El beneficioso efecto terapéutico de la terma romana no es inmediato,
por ello las sesiones deben realizarse de forma regular.
Ducha de agua caliente. Inicio del proceso de apertura poro.
Secarse correctamente todo el cuerpo
Entrada en la cabina.
Permanecer en la cabina entre 10 – 35 minutos. Antes de salir
es aconsejable permanecer sentado 2-3 minutos si ha tomado el baño
acostado.
Salida de la terma. Ducha con agua fría o caliente según
su propio gusto.
Un baño de caliente de pies favorece la circulación
sanguínea.
Iniciar fase 3. Fase de repetición.
Fase de reposo: esta fase es importante ya que complementa el proceso
de relajación.
Ducha de nuevo con agua templada, para eliminar todo el sudor.